1. Preparación de la piel
La preparación de la piel es el punto de partida del maquillaje. Incluye una limpieza profunda para eliminar impurezas, la aplicación de productos hidratantes adecuados al tipo de piel y el uso de primer. Este paso es fundamental, ya que una piel bien preparada permite que los productos se adhieran correctamente, evita el aspecto acartonado y prolonga la duración del maquillaje durante el día.